Patentes, mercancias de la salud
Viernes, 13 Junio 
11 millones de personas mueren al año por falta de acceso a los medicamentos más esenciales. Seguramente esto no nos afecte. Al fin y al cabo, si a algo nos hemos vuelto inmunes es a este tipo de datos que de vez en cuando nos recordamos con cara de novedad y sorpresa.
Sin embargo, de alguna manera, nos tendría que afectar a nosotr@s como estudiantes de económicas y empresariales, que a menudo nos jactamos de estudiar óptimos y demás tonterías de distribución de bienes escasos. Los países del Sur económico, como parte más afectada se encuentra con dos graves problemas para acceder a los medicamentos.
La diferencia de renta con respecto a los países del Norte (según el PNUD el 20% más rico de la población mundial ganaba 74 veces más que el 20% más pobre en 1997 (1)), hace de los países empobrecidos un mercado muy poco atractivo, tanto para la venta de medicamentos ya existentes como para la investigación de enfermedades características de estas zonas.
La aplicación de patentes es la otra gran barrera. En un contexto de liberalización del comercio mundial, de libre competencia, de eliminación de aranceles…parece curioso ver cómo se protege a ciertas industrias. La inclusión de derechos de propiedad intelectual en forma de patentes dispara el precio de las medicinas y su compra se convierte en un lujo que muchos Gobiernos no se pueden permitir.
